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Bedhel

Datos personales

Nombre: Bedhel
Título: ---
Sexo: Varón
Pueblo: Elyos
Etnia: Nauhal
Legión: La Resistencia
Profesión: Templario


   

Apariencia

Altura: 1'84 metros
Peso: 85 kg
Complexión: Cuerpo joven y delgado, con una musculatura marcada debido a las arduas tareas de la granja
Color de ojos: Pardos, como su padre
Color de cabello: Rojo como el fuego
Rasgo característico: Posee una marca de nacimiento en el brazo derecho -un tatuaje que comparte con su hermana, la cual lleva en el brazo izquierdo-
Breve descripción: Es un joven granjero que ha pasado su vida en las granjas. Por lo mismo, tiene un cuerpo entrenado gracias a las durezas de sus responsabilidades. Posee una barbilla color rojiza y un fino cabello del mismo color. Sus ojos pardos parecieran siempre estar mirando más allá. Tiene una sonrisa muy acogedora, la cual siempre le ayudó a conquistar a las hijas de los granjeros vecinos. Posee una musculatura muy marcada y una voz que expresa juventud. Es un muchacho de manos grandes y fuertes

Personalidad

Clase social: Ciudadano
Orientación sexual: Heterosexual
Alineamiento: Caótico Bueno
Fe: Devoto, pero busca su libertad ante todo
Virtud: El valor
Debilidad: Su hermana
Actitud: Bedhel era un joven granjero que se ha criado desde la ignorancia. Poco sabe del mundo o sus problemas, sólo lo que acontece en su hogar, Poeta. Por lo mismo, es alguien muy noble, ya que no ha sido corrompido por el dinero o el poder. Es sociable, que se rige a las leyes, aunque no siempre está dispuesto a ayudar a cualquiera. Su mayor preocupación es encontrar a su hermana perdida. Siempre intentará salvar a una 'doncella en peligro', haciéndole un sujeto que mira mucho a las mujeres. Es carismático y valeroso, dando el ejemplo cuando es necesitado el valor para sacar algo adelante. A pesar de ser un granjero, posee un léxico bastante educado, aunque no parece entender muchas cosas, como qué son las clases sociales

A pesar de todo eso, ahora que ha salido de Poeta y ha visto la realidad de Elysea, ha tenido un cambio muy fuerte en su manera de pensar. Se ha vuelto orgulloso y bastante malhumorado, en consecuencia al trato que recibe por ser un Nauhal por parte de varios L'yen. A medida que se ha ido adiestrando en el arte de la lucha, se ha convertido en alguien que le agradan las batallas y duelos. Ha empezado a comprender las clases sociales y el sistema imperial de Elysea, haciendo que esté completamente en desacuerdo con este, hasta tal punto que ha decidido -después de pensar muy bien en lo que es para él la libertad y la igualdad- levantarse contra el imperio y fundar una resistencia que luche por las clases sociales oprimidas

Contexto

Poeta es un buen lugar para vivir. Las siembras crecen bien y el ganado crece a cada mes, dándonos una vida prospera y tranquila. Las mujeres hacen el pan, mientras los hombres vamos a las granjas.. una vida tranquila, sin las preocupaciones del exterior. Yo vivía con mi padre, mi madre y mi hermana. Mi padre se llamaba Belian, mi madre Darandel y mi hermana se llama Irial. Todo estaba bien, yo con mi padre trabajábamos a diario, mi hermana y mi madre.. bueno, ellas eran mujeres, por lo que no sé qué harían en todo el día mientras nosotros no estábamos. Seguramente coser y hacer mermeladas

Mi padre me enseñó todo lo que sé sobre las granjas.. me enseñó a saber cuándo plantar una siembra y a poder preveer el clima. Me enseñó a llevar al ganado y saber cuáles serían los mejores animales para cruzar entre sí. Debido a todo el trabajo de las granjas, yo me había desarrollado rápidamente. Era fuerte, ágil y de mente vivas, como mi padre esperaba que fuera, como lo era él

Muchos años llevamos una vida tranquila. Poeta siempre fue el mejor lugar para vivir -y lo repetiré cuantas veces sea necesario..-. Todo hasta que esas criaturas llegaron a Poeta. Los Krall, junto con sus aliados los Kobolds. La paz que habitaba en Poeta fue destruida por estas criaturas.. sanguinarias criaturas de piel roja. Arrasaban con todo lo que se interponía en su camino. Decían que buscaban un mineral llamado Aetherium, que se encontraba en las profundidades de la tierra. Yo no sabía nada de ese mineral.. yo era sólo un joven granjero

El ataque de los Krall se extendía y se escuchaba el rumor que estaban saqueando las granjas alejadas a las aglomeraciones de gente. Fue una noche en la que escuchamos los tambores de los Krall cada vez más fuertes. Los chillidos del ganado, al ser movido y asesinado, nos hicieron sentir el temor. Esas criaturas estaban afuera, rompiendo todo.. fue cuando escuchamos el fuerte sonido de abrir la puerta. Un enorme Krall, seguido de otros tres -que parecían de inferior rango- se adentraron en la casa. Mi padre tomó su rastrillo y mi madre un cuchillo. Belian me ordenó que cuidara a mi hermana, así que mientras mi padre y mi madre luchaban como podían con las sanguinarias criaturas, corrí con mi hermana. Salimos por la puerta trasera. Escuché los gritos de mi padre y mi madre.. no tuve otro remedio que cerrar los ojos y seguir corriendo.. corriendo para salvar la vida de mi hermana

Pero el caos no terminaba.. los Krall sabían que estábamos escapando, por lo que mandaron a varios de sus guerreros a rastrearnos y matarnos. Cada zancada que dábamos era más y más pesada. Llevábamos corriendo horas y horas, pero no podíamos parar, ¿como sabíamos si los Krall nos seguían aún? Debíamos correr, a alguna ciudad y pedir auxilio. Pero nuestra granja quedaba a varias horas de la ciudad más cercana y teníamos que pasar el bosque, el cual estaba lleno de trampas naturales. Escuchamos un grito de unos Krall mientras pasábamos por el peligroso bosque. La desesperación me sobrecogió. Sabía que los Krall nos atraparían si no hacia algo.. le había prometido a mi padre que protegería a Irial. Nos detuvimos y le dije: -'Irial.. nos van a atrapar. Necesito que sigas sola, que corras al pueblo y no mires atrás. Yo intentaré llamar su atención para que me sigan a mí'-. Ella me miró con sus ojos llorosos, lo que le pedía era demasiado. Ella me respondió sollozando: -'Bedhel.. ¡No puedo dejarte aquí! ¡Te van a hacer daño, como a nuestros padres!'-. Sonreí, besando su frente. Miré a sus ojos y le dije con calma -olvidando momentáneamente la amenaza que nos acechaba-: -'Irial, te prometo que me reuniré contigo, sólo ve, ¡tengo un plan!'-. Fue ahí cuando giré su cuerpo para que me diera la espalda y le di un leve empujoncito.. ella corrió y no miró atrás. Ella sabía que si nos quedábamos juntos, ambos moriríamos. Separarnos era nuestra mejor opción

Fue ahí cuando cogí un madero, el cual terminaba en una punta y subí a un árbol, esperando que los Krall siguieran nuestro rastro. Después de pocos minutos, un grupo de dos Krall llego corriendo, deteniéndose justo abajo del árbol. Ellos comentaba sobre nuestro rastro y creían extraño que mis huellas hubieran desaparecido. Antes que tuvieran tiempo de darse cuenta de mi trampa, salté del árbol, usando mi madero para atravesar la cabeza de uno de los Krall. El otro Krall quedó tan sorprendido, que llegó hasta a caer al piso. Aproveché esa oportunidad para quitar el madero de la cabeza del asesinado ser rojo y amenacé al Krall -que ya se reincorporaba, desenfundando su espada- con el madero. El Krall me miró y rió a viva voz. Después de reír -escrutando saliva de su boca por las risas-, me miró y preguntó, con una voz ronca que jamás olvidaré: -'¿Realmente crees que un granjero joven y débil como tú podrá contra mí?'-. El odio recorrió mi cuerpo.. Por culpa de esas criaturas mis padres estaban muertos.. y si no detenía a este Krall, seguramente atraparía a Irial antes de que estuviera segura.. Tenía que detenerle.. tenía que matarle

Me abalancé contra él, atacando con el madero en dirección a su cabeza, intentando noquearlo, pero el Krall era fuerte y sabía pelear. Con su mano, alcanzó mi madero antes de que golpeara su cabeza, tirando de este y despojándome de mi improvisada arma. El Krall me dio una fuerte patada en el pecho, lo que me dejó sin aliento. Me miró y exclamo con diversión: -'Así que ésta es la fuerza de un Nauhal.. jaja, esto es una broma.. pensaba que vuestra etnia era más fuerte'- Negó y -tirando un gorgojo de saliva en mi cara-, continuó -'Eres igual de débil que tu padre y tu madre.. te hubiera gustado ver cómo cortamos sus cabezas a la par.. se veían tan ¿frágiles?'- dicho esto el Krall rió fuertemente. Después de escuchar ese comentario, la ira tomó mi cuerpo, y me lancé a su cuello, aprovechando su momento de risas. Tuve la suerte de tomarle desprevenido, tomé la mano con la que blandía su espada y empecé una lucha por el control del arma. Nos revolvimos en el piso, golpeándonos mutuamente. El Krall estaba descolocado por mi hazaña. El sonido que acabó la lucha fue el mismo que cuando degollábamos a un cordero. La hoja se había incrustado en el pecho del Krall, dándome así la victoria. Me intenté levantar, para gozar mi victoria, pero antes de darme cuenta, sentí un fuerte dolor en mi pierna. Durante la batalla, el Krall al parecer me hizo una herida con su arma, la cual no había notado por la adrenalina de la batalla. Sangraba mucho y mi vivaz mente me dijo que debía alejarme de ahí. Cuando los Krall se enteraran que sus rastreadores no volvían, seguramente enviarían más tras nosotros. Con la espada del Krall en mis manos, rompí el cuero que colgaba su escudo a su espalda. Ahora, con una espada y un escudo estaba más seguro, pero la herida de mi pierna me impediría llegar mucho más allá. Rompí un pedazo de mi camisa y vendé precariamente el tajo en mi pierna, lo suficiente como para no dejar sangre en el camino. Intenté cubrir mis pasos para que fuera más difícil rastrearme. Después de caminar unas horas -lo cual habrían sido 45 minutos de caminata si mi pierna hubiera estado bien- llegué a una pequeña cueva, la cual usé para esconderme

Ahí me escondí hasta que mi pierna mejorara. Sobrevivía comiendo frutas y bayas que encontraba en las cercanías. Suerte la mía que la cueva tenía una pequeña vertiente de agua dentro. Cada día que pasó me preocupaba por mi hermana.. ¿Irial estaría a salvo? Las días eran largos.. y las noches más largas aún. Cuando pensaba estar mejor como para seguir mi camino, caminé hasta el pueblo más cercano.. pregunté por Irial pero nadie sabía nada de ella.. ¿Le atraparían los Krall? ¿Habría ido a otro lugar? Poco sabía para aclarar mis dudas y miedos, pero hay una cosa que sí sabía.. debía buscarla, sin importar el qué..

Bedhel, en su búsqueda de su hermana, se encuentra con varias personas que le ayudan en su tarea. Conoce a una Nauhal llamada Iris, a una esclava L'yen llamada Alidaen, a un noble llamado Francessco, a otro Nauhal.. Rackhir y a muchos más

Emprenden Bedhel y algunos de los ya mencionados una búsqueda intensiva por su hermana, Irial. En medio de la búsqueda, Alidaen es llevada por su amo. En eso, tanto él como Iris, Rackhir y Francessco, empiezan a buscar a Alidaen para liberarle. Esto abre los ojos a Bedhel de la injusticia que impone el imperio al robar la libertad de alguien. Tras una gran cantidad de sucesos, logran encontrar a Alidaen, la cual ya había arreglado sus propios problemas con sus métodos

Después de semanas de búsqueda y de conocer la realidad fuera de Poeta, Bedhel empieza a reaccionar ante su neutralidad, cambiando su pensamiento. Piensa que si a él le quitaran su libertad sería lo peor que podrían hacerle, más si le quitaran la libertad a alguien que él ame. Por lo mismo funda una Resistencia, la cual se levantará contra el imperio. Entre tanto, encuentra a su hermana, la cual estaba robando en una taberna. Después de una noche de hablar sin parar, el Nauhal se levanta al otro día con otra mentalidad.. Ya habiendo recuperado a su hermana, se puede dar la libertad de ponerse a fondo con la resistencia









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